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Aibar/Oibar

SAN PEDRO DE AIBAR

Encaramada sobre las rocas de la sierra de Izco, Aibar es un laberinto de callejas empedradas, una villa medieval con aspecto de atalaya que otea el horizonte a la espera de la incursión del bando enemigo, que tanto pudiera ser árabe como aragonés.
Con Aragón, Aibar guarda una historia de encuentros y desencuentros, pero no se puede obviar que el primer monarca de este reino, Ramiro I, tuvo como madre a Sancha, hija de los Condes de Aibar. También llevaba sangre aibaresa el último califa de Córdoba, Abderramán el “Sanchuelo” (apodado así por el parecido con su abuelo) e, incluso, cuenta la leyenda que el primer caudillo pamplonés, Jimeno el Fuerte, era originario de este valle. Con semejante pasado, no es de extrañar que esta villa tuviera un protagonismo indiscutible durante la Edad Media y conserve, entre sus muchos edificios de interés, dos iglesias de origen románico.